MELENA, 2010
Óleo sobre papel
152 x 122 cm
Idiomas
viernes 30 de julio, 2010
Las pinturas de Simon Edmondson tiene mucho también de escenografías: espacios desolados como los del “Battle field with Balls” (2008-9) o “Le Balcon” (2009), o de una teatralidad romántica o Melena(2010) y Malician(2010). En conjunto configuran una construcción visual que, sin referencias ni metafísicas ni filosóficas directas, hace densa y palpable la condición dolorosa del hombre; todos podemos morar en la vigilia de estos cuartos en los que germina el centellear de la ruina o vernos reflejados en pantallas deformantes que esparcen caras angustiadas, también la nuestra. Es necesario recordar que, obviamente, el pintor no persigue el exceso, sino que tiende a la delicadeza que todo el tratamiento formal de las obras delata, porque en primer lugar de lo que se trata es de realizar pinturas con máximo nivel de calidad, y en este aspecto el pintor tiene una voluntad inalterable de perfección.
Por otra parte, la suya es una pintura más discursiva que simbolista, quiere poner orden en el pensamiento, pero sobre todo lo que pretende es resolver problemas plásticos. El pintor conduce al espectador con calculada estrategia por una espacialidad ambigua que tiene en ocasión la evocación romántica en la soledad y la ruina, que obliga al espectador a la reflexión. Una reflexión en la que percibimos que algo siempre se nos escapa y acaba por fundamentar la soledad del ser humano: nuestra soledad como espectadores.
Carlos L.Bernárdez